En la zona norte de la isla de Tenerife se ubica el Valle de la Orotava, una pequeña denominación con apenas 340 hectáreas de viñedo, un jardín de variedades autóctonas con las que se elaboran vinos que alcanzan precios altos en el mercado. Aquí se ubica la bodega familiar Suertes del Marqués (2006), capitaneada por Jonatan García, que trabaja con 11 hectáreas de viñas propias y 17 más controladas de viticultores de la zona. Viñedos que respetan el sistema tradicional de cordón trenzado (sistema de conducción único en el mundo), asentados a una altitud de entre 300 a 750 m, con distintas orientaciones y sobre diferentes tipos de suelo, destacando los terrenos de naturaleza volcánica.
La bodega Suertes del Marqués apuesta por el respeto a la tradición, una viticultura poco intervencionista (usan levaduras autóctonas, evitan trasiegos, etc), y las variedades autóctonas (en sus viñedos dominan las cepas centenarias de listán negro y listán blanco), una filosofía que les permite conseguir vinos reflejo del terruño. Vinos honestos, frescos y fáciles de beber, con la madera siempre en segundo plano, que han sido muy bien recibidos por la crítica internacional y que están presentes en algunos de los mejores restaurantes del mundo. Actualmente, Suertes del Marqués produce 100.000 botellas al año. El 70% de la producción total de la bodega se destina al mercado internacional.