Una de las sagas con más trayectoria elaborando tintos en la Toscana se quedó fascinada con las posibilidades de la Maremma, considerando a la zona la nueva frontera del vino italiano. Los Piccini comenzaron a vinificar en la comarca de Moraia a partir del siglo XXI, con la plantación de varietales como la extendida sangiovese y otras variedades como la merlot, la cabernet sauvignon, la garnacha tintorera, la vermentino o la chardonnay.