La Indicación Geográfica Protegida (IGP) Illes Balears es una de las zonas de producción al alza del Mediterráneo. Con una historia que se remonta a la época romana, esta región ha mantenido viva la tradición del cultivo de la vid y la elaboración de vinos de calidad. Desde los sofisticados sistemas de regadío árabes hasta las exportaciones masivas del siglo XIX, los vinos de las Islas Baleares han sido reconocidos por su carácter y autenticidad.
La zona de producción de la IGP Illes Balears abarca todos los municipios de la comunidad autónoma de las Islas Baleares, España. El área incluye las islas de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Actualmente, se registran aproximadamente 300 hectáreas de viñedos y 37 bodegas adscritas al Consejo Regulador.
En Illes Ballears está autorizado el empleo de las siguientes uvas para elaboración de vino: Las tintas cabernet sauvignon, merlot, syrah, monastrell, tempranillo, fogoneu, callet, manto negro y pinot noir; y las blancas chardonnay, moscatel, moll, parellada, macabeo, malvasía, riesling y sauvignon blanc.
En la IGP Illes Balears predominan los vinos tintos elaborados con cabernet sauvignon, merlot y callet, caracterizados por su intensidad cromática, aromas a frutos rojos y riqueza tánica. Los blancos monovarietales de chardonnay y moscatel destacan por su perfil aromático y frescura. Todos los vinos deben llevar un número de control oficial asignado por la Dirección General de Agricultura, responsable de la certificación.
El clima balear es una variante insular del clima mediterráneo, con temperaturas moderadas y precipitaciones anuales heterogéneas. Las máximas temperaturas coinciden con las menores precipitaciones en verano.
Los suelos de las Islas Baleares son poco desarrollados, con fuerte influencia de la roca madre. Son ricos en sedimentos calcáreos y areniscas silíceas rojas, lo que da lugar a suelos de tonos pardos o rojizos.