Sus racimos son medianos o pequeños, cilíndricos, compactos y cortos. Las uvas son medianas, de forma esférica y color granate negruzco. Los vinos de Caíño tinto tienden a ser herbáceos y vegetales, aunque se pueden compensar con cortas estancias en roble americano.
Es resistente a los insectos, medianamente sensible a la botrytis y muy sensible al oídio.
Borraçal (Portugal), Amaral, Azal tinto, Cainho bravo, Cahíño cachón y Caíño longo.