Hay vinos que te encuentran sin que los busques, y Volumen 2es uno de ellos. La segunda entrega de la gama iniciada con Volumen 1 vuelve a nacer en la bodega con alma que lo hizo posible: Consejo de la Alta, una firma que trabaja en silencio, con precisión y cariño, para después sorprender con tintos de fruta roja limpia, suavidad impecable y esa elegancia que enamora sin necesidad de alardes. Una creación hecha a medida para Vinoselección, imposible de encontrar fuera, que nos muestra una nueva mirada a la esencia de Rioja Alta, la subzona donde históricamente se ha elaborado el vino fino español.
Tras el éxito del Volumen 1, Consejo de la Alta rescata en Volumen 2 el espíritu de aquel vino fino inspirado en la tradición francesa que llegó a Rioja desde Burdeos en el siglo XIX. Tempranillo, Garnacha y Mazuelo conforman un tinto donde la fruta roja cobra protagonismo y que resulta perfecto tanto para un encuentro improvisado como para una comida formal. Ha sido elaborado por la enóloga Laura Ruiz a partir de una selección de viñedos situados en Haro, Cihuri o Briones, con diversidad de suelos, orientaciones y condiciones climáticas, un tinto que nace de un territorio complejo y apasionante.
Hablar de Consejo de la Alta es hablar de historia, compromiso y visión. Desde Cenicero, esta bodega lleva décadas trabajando una producción limitada y muy cuidada, abriendo proyectos solo cuando hay verdadera química y confianza. Por eso este Volumen 2 es tan especial: surge de una colaboración íntima que únicamente se da cuando una bodega se implica para crear algo que no hará para nadie más. Es la esperada segunda parte de una saga que comenzó con el sensacional Volumen 1, pero ahora con un enfoque renovado hacia las laderas y la identidad frutal de Rioja Alta.
En copa, Volumen 2 enseña la cara más sedosa de la región. Su tempranillo, acompañado de pequeños porcentajes de garnacha (que aporta frutas del bosque y fresas maduras) y graciano (que suma flores azules, violeta y arándanos), despliega aromas de cereza y frambuesa, un delicado trazo floral y un fondo suave de especias. En boca es fluido, amable, redondo, con una acidez precisa que alarga el recorrido y un tanino tan pulido que parece dibujado a mano. Y todo ello llega en una añada marcada por un ciclo particular. La vendimia comenzó el 29 de agosto en las zonas más cálidas y finalizó el 11 de octubre en las parcelas más altas y frescas. Fue un año condicionado por sequía y altas temperaturas, lo que provocó una maduración desigual según el viñedo. En este contexto, los muestreos y la cata de uvas fueron esenciales para determinar el momento óptimo de recogida. Las condiciones meteorológicas durante la recolección favorecieron una excelente sanidad de la uva, y el descenso térmico final permitió una maduración más equilibrada, augurando vinos con buen potencial de guarda.
Probar Volumen 2 es entender por qué esta colección existe: complementa a su antecesor, amplía su discurso y te invita a seguir descubriendo el lado más íntimo de Rioja Alta. Es perfecto con ibéricos, guisos de ave, cordero, bacalao, setas o quesos semicurados. Y lo mejor: su precio. Porque vinos con esta delicadeza, esta exclusividad y esta autenticidad rara vez se encuentran a un coste tan amable. Una oportunidad que hay que aprovechar.
La Bodega Consejo de la Alta es una finca vinícola situada en la región de La Rioja, España. Su historia se remonta a 1846, cuando Don Hipólito Bañuelos documentó los procesos de producción y calidad de los vinos. En la actualidad pertenece al grupo CVNE y cuenta con viñedos de aproximadamente 35 años de antigüedad tanto en Rioja Alta como en Rioja Alavesa, con una variedad predominante de uva tempranillo, además de pequeñas cantidades de chardonnay, viura, garnacha y graciano.
Está ubicada en la localidad de Cenicero, en el corazón de Rioja Alta, y para sus elaboraciones emplea técnicas como la maceración en frío y el uso de barricas de roble higienizadas con ozono para la crianza de sus vinos.