Mestizaje 2021 (92 puntos Parker) es tinto moderno y rompedor. Un vino de pago (con denominación de origen propia) elaborado por una bodega que ha marcado un hito en el vino valenciano: Mustiguillo. Sus tintos de bobal han sido ensalzados por la crítica internacional, como este, resultado de un insólito ensamblaje que incluye aportaciones de garnacha y la syrah. Criado 10 meses en roble francés. Muy recomendable.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
10% Syrah, 75% Bobal, 15% Garnacha tinta
Tipo de barrica
Tinas de roble francés y barrica de 500 l
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
10 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
02/2023
Acidez total (g/l)
5.45
Azúcar
<1.5
PH
3.52
Graduación (% vol.)
13.5
De la bodega Mustiguillo nacen vinos de ‘bobal’ que se sitúan en la elite del vino español. Mestizaje 2021, el hermano pequeño de la bodega, nace de una añada fresca. Está elaborado mediante un atípico ensamblaje de bobal 75%, garnacha 15% y syrah 10%, con uvas procedentes de la finca El Terrerazo. La vendimia fue manual en pequeñas cajas de 15 kg.
Cada variedad y/o parcela se vinifica por separado. Mesa de selección de racimos y grano, despalillado y estrujado leve. Depósitos de vinificación de roble francés y acero inoxidable de 80 hl a 100 hl, con control de temperatura. Maceración en frío de 24 a 36 horas y fermentación alcohólica durante 11-13 días con pequeños remontados y ‘pigeage’, una temperatura media de 26º C. Maceración post fermentativa de 5 a 8 días. Descube manual por gravedad, utilizando únicamente el vino flor. Finalmente, este vino tinto recibe una crianza de 10 meses entre tinas de roble francés y barrica de 500 litros.
“Abanderado del renacimiento de la uva bobal en España”, así definía The Wine Advocate a Toni Sarrión, gran enamorado de esta uva autóctona del Mediterráneo. A finales de los noventa, Toni convenció a su familia para reconvertir su finca ganadera El Terrerazo, en el altiplano valenciano, en un ambicioso proyecto bodeguero, bautizado como Mustiguillo. Trabajó duro durante 12 años en este rincón y en 2010 llegó la recompensa: la certificación como Vino de Pago, un logro nunca antes conseguido por ninguna bodega del Mediterráneo.
A partir de entonces, sus vinos lucen la denominación de origen exclusiva El Terrerazo, en reconocimiento a su singularidad y calidad. La finca acoge viñedos y bodega, y se encuentra a 800 m de altitud en Utiel, donde la familia Sarrión ya contaba con viñas de bobal, algunas muy viejas.
La propiedad ocupa un punto intermedio entre el mar y la fría provincia de Teruel, y ofrece condiciones que aportan una gran singularidad a los vinos. Cuenta con suelos calizos con textura franco-arenosa. Las viñas, en vaso y secano, se trabajan con prácticas tradicionales y muy respetuosas con el medio ambiente, con labranzas.
Mestizaje 2021 (D.O.P. Terrerazo) será el compañero ideal de platos gelatinosos como manitas de cordero guisadas o con un buen plato de callos a la madrileña.
Fundada en el año 2000, la filosofía de la bodega familiar Mustiguillo se puede sintetizar en dos lemas: extraer lo mejor de las variedades autóctonas y ofrecer vinos que sean fiel expresión del suelo y el paisaje. Ubicada en la finca El Terrerazo, en Utiel (Valencia), Mustiguillo surge del empeño de Toni Sarrión por demostrar que la bobal, cultivada en calidad, es una gran uva. Así, basándose en las viñas viejas que albergaba esta propiedad familiar, puso en marcha un proyecto que en poco tiempo ha sido capaz de marcar un hito en el panorama valenciano, creando vinos que ya forman parte de la élite, con altas puntuaciones de los críticos más influyentes, como Robert Parker; y logrando ser la primera bodega del Mediterráneo en obtener el reconocimiento de Vino de Pago (DOP Pago El Terrerazo).
Los primeros vinos de Toni Sarrión, como Quincha Corral, se comercializaron únicamente en los restaurantes más exclusivos, como El Bulli. Actualmente, todos los vinos de la bodega están certificados como ecológicos. Se elaboran en la propia finca, situada a 800 m de altitud, en unas instalaciones integradas en el paisaje: un total de 300.000 botellas anuales producidas a partir de las 300 hectáreas de viñas de la propiedad; entre ellas, algunas de las cepas de bobal más antiguas del mundo, plantadas entre 1919 y 1945. Una finca parcelada y cultivada con diverentes variedades, en la que conviven la viticultura tradicional y las más modernas técnicas de cultivo.