De viñedos de la zona más deseada de la D.O. Ribera del Duero nacen los frutos de tinto fino que conforman Preludio de Sei Solo 2022, un tinto de producción limitada con el sello del gran conocedor de la zona, Javier Zaccagnini. Un ‘Ribera’ que busca la elegancia por encima de la estructura. Para disfrutar de la Ribera más auténtica, donde la viña es la máxima protagonista.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble francés de 600 litros, un 55% nuevas
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
18 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
7/2024
Graduación (% vol.)
14.5
Preludio de Sei Solo 2022 es uno de los tintos con más personalidad y elegancia de la Ribera del Duero, un vino procedente de cepas que hunden sus raíces en el término municipal de La Horra (Burgos) y que también cuenta con una aportación muy interesante de viñedos viejos situados en dos pueblos de gran personalidad, Moradillo y Gumiel de Izán. Viñas viejas en vaso de bajos rendimientos, de 2500 Kg a 4000 kg/ha, vendimiadas a mano en pequeñas cajas, siendo todos los racimos inspeccionados, uno a uno, en mesa de selección.
Los racimos fermentaron en cuatro pequeños depósitos de acero inoxidable de diferentes tamaños, separadamente cada partida. Se realizaron remontados suaves buscando mantener la fruta y la frescura de la uva, sin forzar la extracción. Tras la fermentación alcohólica los vinos se trasegaron a barricas francesas, donde se desarrolló la fermentación maloláctica a muy baja temperatura a lo largo de varios meses, otorgando al vino una mayor finura. A continuación, cada partida se trasegó por separado a barricas de 600 litros. Preludio de Sei Solo 2022 permaneció 18 meses criándose en barrica antes de su embotellado y comercialización.
Javier Zaccagnini, el ideólogo de Sei Solo Bodegas y Viñedos, es un gran conocedor de la Ribera del Duero. Tras iniciarse en el mundo del vino en Vinoselección, su labor profesional se centró en el Consejo Regulador de la Ribera del Duero, donde a lo largo de seis años como director, intuyó a la perfección el enorme potencial de los grandes viñedos de la región. El también socio fundador de Bodegas Aalto (junto con Mariano García) y bodegas Ossian decidió hace casi tres lustros que era el momento de volar solo e imponer su impronta a unos vinos que tenían que ofrecer, por encima de todo, finura y elegancia.
Sei Solo es el proyecto personal de Javier Zaccagnini. Sus orígenes se remontan a 2006 cuando decidió adquirir cuatro pequeñas parcelas de viñedo viejo en una de las zonas más exclusivas de Ribera del Duero: La Horra. Su objetivo con esta compra era conseguir elaborar un vino que, sin dejar de ser Ribera del Duero, tuviera una personalidad propia, un carácter particular y un perfil acorde a los gustos de su creador, un vino con menos intensidad tánica y menos presencia de madera, pero más finura y elegancia.
En sus comienzos, la técnica fue probar diferentes maneras de elaborar y de criar en barrica, buscando ese camino que le llevar al fin que estaba buscando. Tras cinco años de ensayo y error, entendió que había llegado el momento de embotellar su primer vino. Era la cosecha 2011, una añada que será recordada en la zona por su inmensa calidad.
Como nota curiosa, cabe mencionar que el nombre de este proyecto es un homenaje que Javier Zaccagnini quiso rendir a Juan Sebastian Bach, tomando las dos primeras palabras de la partitura de una de sus obras maestras: Sonatas y partitas para violín solo (Sei solo a violino senza basso accompagnato).