Familia Fernández Rivera es uno de los grupos bodegueros nacionales más reputados. Tras situar su Tinto Pesquera en lo más alto del atlas enológico mundial, decidió acometer nuevos proyectos por distintas regiones españolas con una protagonista común: la variedad tempranillo, que tan bien domina. El último de estos proyectos se sitúa en Campo de Criptana (Cuidad Real) y nació a finales del siglo pasado bajo el nombre de El Vínculo.
En 1999, la familia encontró en estas tierras de D. Quijote viñas de tempranillo perfectamente aclimatadas, y apostó por elaborar con ellas grandes tintos manchegos. El Vínculo es la única bodega del grupo que no se dedica exclusivamente a la tempranillo. En sus viñedos tiene también cabida la uva blanca airén, autóctona de la región, con la que diseña uno de los mejores blancos nacionales: Alejairén.