Situada en el corazón de la región de Villány, cerca de la frontera croata, Vylyan es una de las bodegas más destacadas del nuevo panorama vitivinícola húngaro. Condecorada como “mejor bodega del año 2008 en Hungría”, la filosofía de esta firma dirigida por Monika Debreczeni pasa por el sumo cuidado de los racimos, trabajando las cepas con mimo para que brinden bajos rendimientos que trasladen con naturalidad el terroir del que proceden a los vinos.