Desde 2006, la flor del azafrán se erige como símbolo de los vinos acogidos a la denominación de origen de Villány. Con apenas 1.890 hectáreas de viñedo cultivado, la región de Villány resulta la más meridional del viñedo húngaro, junto a la frontera croata.
Continental con influencia mediterránea, ya que los veranos son calurosos y los inviernos templados.
Conformados por materiales sedimentarios formados, principalmente, por polvo muy fino de roca arcillosa o calcárea.