Bodegas Abadía San Quirce nace en 1998, fundada por un grupo de empresarios y viticultores vinculados a la Ribera del Duero. Ese mismo año comenzó la construcción de la bodega, ubicada en Gumiel de Izán (Burgos), una de las zonas con mayor tradición vitivinícola de la región, caracterizada por sus viñedos centenarios y su extraordinaria calidad. Desde sus inicios, la bodega ha apostado firmemente por la excelencia, elaborando vinos que reflejan con fidelidad las características del suelo y las variedades autóctonas de la zona.
Bodegas Abadía San Quirce posee 21 hectáreas de viñedo de la variedad tinta fina (tempranillo), repartidas entre los términos de Aranda de Duero y La Aguilera. Además, controla otras 80 hectáreas de la misma variedad en los pueblos de Gumiel de Izán y La Aguilera. Todos los viñedos están plantados en vaso, siguiendo la tradición de la región. Las cepas tienen edades que oscilan entre los 25 años y más de un siglo, incluyendo viñas prefiloxéricas plantadas en 1900. Esta viñas centenarias enraízan en numerosas parcelas con diferentes tipos de suelos -arenosos, calizos y franco-arcillosos-, lo que permite obtener diferentes perfiles de la tempranillo.