A finales de los años noventa, María Pinacho, tercera generación de elaboradores de Mucientes (Valladolid), y su marido, el viticultor Carlos González, marcaron un antes y un después en la D.O. Cigales. El primer Traslanzas, lanzado en el año 2000, sorprendió al mercado al ser un tinto en una zona tradicionalmente ligada al clarete. Profundamente ligado al terruño, muchos lo consideran el primer tinto de estilo moderno producido en Cigales y el vino que inspiró a varios proyectos posteriores. En muy poco tiempo, Traslanzas se situó entre los tintos más destacados de Castilla y León.
La filosofía de la bodega se sustenta en la expresión del viñedo y de su entorno. Trabajan exclusivamente las 25 hectáreas del pago Traslanzas, situado a unos 800 metros de altitud y cultivado con viñas de Tempranillo sobre suelos de origen mioceno ricos en piedras, calizas y arcillas. De este singular enclave nacen vinos profundos, intensos y con una notable capacidad de guarda. Su porfolio incluye vinos tintos y rosados.