9 grandes vinos de CVNE que merece la pena descubrir
Por segundo año consecutivo, CVNE reunió a una treintena de profesionales en una cata excepcional en la que presentó, en primicia, algunos de sus vinos más singulares y de alta gama. En esta ocasión, el encuentro tuvo lugar el 20 de abril en el restaurante Los Gabrieles de Madrid. Aquí donde se sirvieron nueve vinos en una sesión que concluyó con un enriquecedor intercambio de impresiones y sensaciones en torno a estas grandes referencias.
Víctor Urrutia, CEO de CVNE, destacó: “No sé si son los mejores vinos de cada proyecto -catamos elaboraciones de varias bodegas del grupo-, pero probablemente sí sean los más complejos, aquellos que requieren una mayor explicación. Son vinos en los que buscamos interpretar nuestros mejores viñedos”. Además, subrayó la ambición de la compañía de convertirse en la bodega más relevante de España: “Para lograrlo, debemos seguir explorando e interpretando nuestros viñedos con el objetivo de hacerlo cada vez mejor”.
El propio Víctor Urrutia, junto con los enólogos María Larrea y Jorge Navascués, fue el encargado de guiar la cata.
“Cada vino que elaboramos nace con la aspiración de ser el mejor en su estilo: que, al medirse con referencias de todo el mundo, esté entre los más destacados”, concluyó Urrutia antes de dar paso al primer vino de la cata: La Val Gran Añada 2020, el excepcional albariño que CVNE elabora en su bodega de la D.O. Rías Baixas.
La Val Gran Añada 2020. Bodegas La Val. D.O. Rías Baixas.
En CVNE llevaban tiempo explorando proyectos en la D.O. Rías Baixas, atraídos por la notable capacidad de envejecimiento de la Albariño, la variedad emblemática de esta región gallega. Según explicó Urrutia, la oportunidad surgió cuando la familia propietaria de La Val pensó en ellos para dar continuidad a la bodega, que no podía seguir gestionando. Así, en 2023 CVNE tomó las riendas del proyecto. Hoy cuenta con 100 hectáreas de viñedo propio, un gran patrimonio sobre el que están realizando minuciosos estudios.
“Este vino es el que mejor representa los viñedos de La Val”, apuntó Urrutia. “Buscamos reflejar la grandeza del albariño gallego: pureza, mayor acidez… un poco más de vértigo, aunque ello pueda hacerlo menos amable. Esa precisión es, precisamente, lo que lo hace más interesante”.
La Val Gran Añada destaca por su larga crianza, realizada en barricas de roble francés de 500 y 600 l y en depósitos de inox. Optan por barricas de grandes formatos y de segundo uso para evitar que la madera se imponga. “La madera no tiene que verse en el vino”, apuntó Urrutia.
En nariz se perciben ligeras notas de humo, junto a matices de queroseno y un sutil fondo mineral. Se trata de un albariño concebido para el largo plazo: siendo un 2020, aún le falta tiempo en botella y apenas comienza a abrirse. Es afilado, con un marcado punto salino y mineral.
“Está en la liga de los vinos de guarda del norte de Borgoña o de la Mosela, aunque con un perfil propio, ya que el albariño no es tan fuerte como el riesling”, apuntó el CEO.
Regueirón 2024. Virgen del Galir. D.O. Valdeorras.
El segundo vino de la cata fue otro blanco gallego que CVNE elabora en la D.O. Valdeorras, en su bodega Virgen del Galir, presentado por el enólogo Jorge Navascués.
Navascués puso el foco en el contexto actual: “Estamos en una de las mayores crisis de consumo en España. Ya no es suficiente con elaborar vinos que expresen un origen; es fundamental ofrecer diversidad”. Definió Regueirón como una expresión de la Galicia interior: viñedos en bancales, sobre suelos de granito y pizarra. Un vino atlántico que, sin embargo, nace en una de las zonas más cálidas de Galicia.
El enólogo explicó que, al principio, para ellos había sido difícil trabajar en Valdeorras porque no conocían la Godello en profundidad. “Todavía persiste la idea de que la godello es una uva madura, de perfil tropical y con menor acidez, pero es todo lo contrario. Ese era un estilo más comercial”, señaló. Tras diez años de trabajo en Valdeorras, en CVNE han comprobado que, pese al clima cálido del valle de Ourense, la Godello no es una uva tan madura y que además permite alcanzar niveles de tensión comparables a los de La Val.
Asimismo, destacó la importancia de distinguir los distintos tipos de acidez: “Mientras que en La Val predomina una acidez más málica, propia del albariño, este Regueirón tiene sobre todo tartárica, porque viene de zona muy cálida y de suelos de pizarra”.
El enólogo concluyó la explicación destacando tres claves de este vino. En primer lugar, el cuidado del viñedo para hacer frente al calor: “Lo importante es preservar la acidez”.
En segundo lugar, su crianza, abordada con especial respeto. Se ha prestado una gran atención a este proceso, ya que, como señala Jorge, el perfil del vino cambia notablemente en función del tipo de barrica elegido. Regueirón fermentó en barricas de roble francés de un año y 500 litros de capacidad, así como en un fudre también de roble francés. Posteriormente, el vino permaneció 10 meses en barrica y en recipientes cerámicos. Finalmente, se ensambló y reposó tres meses más en un fudre de roble francés de 20 hl, donde terminó de afinarse.
Por último, subrayó que Regueirón 2024 procede de una añada generosa: “Hoy en día, la añada influye más en el vino que la propia intervención humana. Y esta 2024, ni excesivamente fría ni cálida, nos ha dado como resultado un Godello más fino”.
Los Carismáticos 2023. Virgen del Galir. D.O. Valdeorras.
Como novedad respecto a la cata del año pasado, se presentó el tinto gallego Los Carismáticos, elaborado con la variedad local Merenzao, conocida como Bastardo en Portugal. “Este vino es una historia de amor”, afirmó Jorge Navascués. “Nos encontramos con un patrimonio de uvas locales importantísimo”.
Se elabora con uva Merenzao procedente de la finca Los Carismáticos, un viñedo de apenas 0,3 hectáreas situado en la ladera sur del Val do Bibei, en la zona norte de Valdeorras, concretamente en el pueblo de As Ermitas. Se trata de una finca con forma de anfiteatro, cuyos bancales de piedra fueron construidos a mano en el siglo XIX, y con cepas de más de 50 años. Debido a la complejidad de su orografía, el trabajo del viñedo solo puede realizarse de forma manual o con ayuda de animales. Como en el resto de sus parcelas, aquí se practica una viticultura sostenible.
Navascués explicó que la Merenzao es una variedad de maduración temprana que tiende a perder acidez. Presenta menos color y menor carga tánica que la Mencía y, al igual que la Godello, tiene piel fina, por lo que es especialmente sensible al calor. En este caso, el viñedo se encuentra en una de las zonas más frías, lo que favorece su equilibrio.
En este vino no se ha buscado seguir la tendencia de los tintos ligeros. “CVNE no cree en modas. Este vino siempre ha sido así”, explica Jorge. “No es ligero, es profundo”.
Para la elaboración de Los Carismáticos 2023 se ha utilizado raspón, que aportan estructura y matices herbales. En cata destacan los aromas florales y de bosque, con un perfil más herbal que frutal. “Ese carácter herbal se debe a la variedad de uva y también al a zona, que es más fría,; no es consecuencia del uso de raspón”, aclara Jorge. “La primera regla de la enología es que no hay reglas, y puede que en otras añadas no se utilice raspón”.
En cuanto a la crianza, se ha optado por grandes volúmenes para preservar la expresión del vino: en lugar de barrica bordelesa, ha envejecido durante 8 meses en un fudre de 15 hectolitros.
Real de Asúa Carromaza 2022. CVNE. D.O.Ca. Rioja.
Nos adentramos en Rioja con un vino nacido en las históricas bodegas de CVNE, en Haro. La marca Real de Asúa surge en los años 90 con el propósito de ofrecer un estilo diferente al de su emblemático Imperial.
Desde sus inicios, Real de Asúa se elaboró con uva Tempranillo del término de Villalba, en Rioja Alta, una zona reconocida por aportar frescura a esta variedad. En una primera etapa, el vino se componía de distintas parcelas, pero en 2018 la bodega encontró el viñedo que buscaba: Carromaza.
Se trata de una parcela única de 2,3 hectáreas, situada a 600 metros de altitud en las faldas de la Sierra Cantabria. Su ubicación, protegida por la propia sierra, define un entorno de marcada influencia atlántica, con vientos constantes y riesgo de heladas, suavizados por este efecto escudo natural.
La enóloga de CVNE, María Larrea, describe la añada 2022 como compleja: más seca y cálida de lo habitual, con menor producción pero una mayor concentración del fruto. Sin embargo, el gran mérito de este vino reside precisamente en su frescura, poco habitual en una añada tan calidad. Para lograrlo, se cuidó especialmente el momento de vendimia, se trabajó con temperaturas de fermentación más bajas y se optó por extracciones más suaves y maceraciones más cortas.
El vino realiza una crianza de 12 meses en fudre y en barricas usadas de 225 y 500 litros. El objetivo es claro: crear un vino con capacidad de guarda, pero sin la opulencia de un Gran Reserva y sin mostrar un perfil evolucionado o “envejecido”. En palabras de la propia bodega, Real de Asúa Carromaza es “la interpretación contemporánea del Rioja clásico”.
Contino Don Vicente Mazuelo 2021. Viñedos del Contino. D.O.Ca. Rioja
Es el vino menos conocido de Viñedos del Contino: el más reciente en incorporarse a la casa, de producción muy limitada y, también, el más difícil de encontrar.
La bodega cuenta con 62 hectáreas en total, de las cuales 18 pertenecen a la parcela Don Vicente. Allí, la variedad protagonista es la Mazuelo, plantada en 1980 en vaso sobre suelos pedregosos.
En Rioja, la Mazuelo se ha empleado tradicionalmente para aportar estructura, tanino y acidez. Se trata de una uva de ciclo largo y marcada frescura que, en añadas frías, puede presentar dificultades para completar su maduración. Sin embargo, el contexto actual (cambio climático) le resulta favorable, y todo apunta a que sus mejores expresiones están todavía por llegar.
El resultado es un vino de gran finura, con un perfil más floral y especiado que frutal, donde destacan la frescura, la textura aterciopelada y un notable equilibrio.
Viña del Olivo 2023. Viñedos del Contino. D.O.Ca. Rioja.
Jorge Navascués, enólogo de Viñedos del Contino, confesó su especial predilección por este vino. Más aún en esta añada, que destaca por un perfil más fresco.
Viña del Olivo nace de una viña histórica de la que toma su nombre, custodiada por un olivo centenario y situada en una privilegiada terraza aluvial. Allí crecen cepas con más de 60 años de vida, de diferentes variedades autóctonas. Esta variedad se refleja en la composición del vino, que resulta de ensamblar Tempranillo (80%), Graciano (15%) y Mazuelo (5%).
Tras una crianza de 18 meses en barrica y 2 meses en tina de madera, da lugar a un vino de gran complejidad y elegancia, con cuerpo y una notable riqueza aromática, donde aparecen notas especiadas, de chocolate y café. Un tinto que transmite con fidelidad su origen.
La Virgen Aka Pagos de Viña Real 2022. Viña Real. D.O.Ca. Rioja.
La Virgen Aka Pagos de Viña Real (12 meses de crianza en barricas de roble francés) es la evolución del vino anteriormente conocido como Pagos de Viña Real. Un monovarietal de Tempranillo que nace en la parcela La Virgen, una viña vieja de apenas dos hectáreas ubicada en el paraje de San Cristóbal, en Labastida (Rioja Alavesa), en las faldas meridionales del monte Toloño. Un enclave protegido de los vientos del norte y plenamente expuesto al sol, que marca su carácter.
En cata encontramos un tinto muy representativo del estilo de Rioja Alavesa, expresivo, directo, con eminente carácter frutal, mucha concentración y estructura. En Vnioselección puedes encontrar la añada anterior: La Virgen Aka Pagos de Viña Real 2021.
Heredad Arano 2022. Bodega Bela. D.O. Ribera del Duero.
Este vino, anteriormente conocido como ‘Arano’, se elabora en Bela, la bodega que CVNE posee en Ribera del Duero desde 2018. Está elaborado exclusivamente con Tempranillo procedente de viñedos propios situados en Moradillo de Roa (Burgos), a nada menos que 1.000 metros de altitud. Sus suelos de cantos rodados favorecen una maduración óptima en un entorno de altitud y clima extremo.
En estas condiciones, la uva desarrolla mayor proporción de hollejo, lo que requiere una elaboración más delicada. La fermentación tiene lugar en tinos de roble, y posteriormente el vino realiza una crianza de 15 meses en barricas de roble francés, tanto nuevas como de un vino.
En copa se muestra cremoso, con un tanino muy amable y bien integrado. Destacan las notas balsámicas, es profundo y con largo recorrido en boca.
Áurea Minerva 2023. Bodega Bela. D.O. Ribera del Duero.
La cata concluyó con este Ribera del Duero, elaborado también al 100% con Tempranillo, aunque en este caso procedente de otro enclave burgalés: Peñaranda de Duero. Concretamente, nace en la parcela Las Casqueras, una viña de tres hectáreas que roza los 1.000 metros de altitud, plantada hace más de 50 años y con rendimientos muy limitados, de apenas 2.500 kg por hectárea.
Si en Moradillo los suelos de cantos rodados dan lugar a vinos con mayor cuerpo, en esta parcela de Peñaranda predominan los suelos calizos y de textura franco-arenosa, que aportan al vino elegancia, estructura y un notable potencial de guarda. Áurea Minerva 2023 realiza una crianza de 12 meses en barricas de roble francés de 390 litros, de un vino.
En copa muestra un perfil más marcado por la fruta roja que Heredad Arano. Como señala María Larrea, el objetivo es elaborar vinos elegantes en los que predomine la expresión de la fruta roja.
La cosecha anterior de Áurea Minerva, la 2022, la puedes encontrar en Vinoseleccion.
Así concluyó una sesión de cata que refleja el trabajo más ambicioso de CVNE en sus distintos proyectos. Una colección de vinos llenos de carácter que expresa con claridad lo que es la casa hoy y lo que aspira a seguir siendo: una bodega en constante evolución, en busca de viñedos y parajes únicos que merecen ser embotellados.

