Blancos y tintos premium, las apuestas de futuro de Rioja
¿Sabes cuáles son dos de los caminos por los que busca su futuro la D.O.Ca. Rioja? Los vinos blancos y los tintos premium son dos grandes apuestas de la denominación, como se expuso en la Cata Tendencias Esencia Rioja. La cata, al igual que en ediciones anteriores, estuvo coordinada por el equipo de VadeVino, y se celebró el 22 de junio en la sede habitual de la Unión Española de Catadores en Madrid.
Al evento acudió un selecto grupo de especialistas del sector, entre ellos periodistas y profesionales de la hostelería, que tuvieron la oportunidad de catar más de medio centenar de vinos elaborados por bodegas de la asociación Esencia Rioja en dos sesiones diferenciadas.
La primera, centrada en los vinos blancos riojanos, estuvo dirigida por el prestigioso enólogo José Hidalgo Togores, quien destacó el excelente momento que atraviesan los blancos riojanos
La segunda se dedicó a los tintos premium y contó con la conducción de la enóloga María Antonia Fernández-Daza. Te contamos los detalles.
El auge de los blancos riojanos
Las bodegas riojanas han impulsado de forma extraordinaria la elaboración de vinos blancos, demostrado su gran capacidad para adaptarse a las demandas de los consumidores actuales.
El panorama de los blancos riojanos se ha expandido en gran medida, con la aparición de nuevas marcas que ya se sitúan en la cima de los vinos blancos de prestigio.
El prestigioso enólogo José Hidalgo puso el acento en los retos que plantea el actual contexto climático. El calentamiento global complica la elaboración de vinos frescos –como los blancos- una categoría que sin embargo cada vez es más demandada por los consumidores.
Según explicó Hidalgo, Rioja cuenta con algunas zonas de mayor altitud que permiten mitigar los efectos de un clima cada vez más exigente para la elaboración de vinos frescos.
Dos corrientes entre los vinos blancos riojanos
José Hidalgo Togores estructuró la cata de los diez vinos seleccionados en dos grandes bloques. El primero estuvo dedicado a los perfiles más vinculados a la tradición riojana, con vinos amparados por las clásicas categorías de Crianza, Reserva y Gran Reserva.
La segunda parte abrió la puerta a la innovación, valorando vinos blancos que incluyen o ensamblan variedades minoritarias y menos habituales, como Maturana, Tempranillo Blanco o Garnacha Blanca. Y también presentando vinos blancos que apuestan por nuevas formas de crianza y recipientes alternativos al acero inoxidable y la barrica, como las tinajas, huevos de hormigón o fudres. Todos ellos variedades y recipientes de crianza que contribuyen a ampliar los estilos y posibilidades de los blancos de Rioja.
Hidalgo destacó que las fronteras entre ambos enfoques (el más clásico y el innovador) son cada vez más difusas y que muchos vinos comparten rasgos de uno y otro estilo, hasta el punto de que algunas referencias podrían encajar en ambos bloques.
Tintos premium
La segunda cata se centró en los llamados vinos premium, las referencias top de los catálogos de cada bodega. Un segmento en el que, desde los años noventa, se ha ido situando un número creciente de grandes tintos riojanos.
Se trata de vinos sofisticados, capaces de competir de tú a tú con las marcas más reconocidas del panorama internacional. Aquí tienen cabida los vinos de selección, los procedentes de viñedos especiales -entre ellos los amparados por la categoría de Viñedo Singular-, y las elaboraciones más cuidadas; en definitiva, los tintos riojanos que alcanzan las mayores cotizaciones del mercado.
Las valoraciones de la prensa especializada internacional y el interés que despiertan en medios de todo el mundo avalan el buen momento que vive esta categoría. Sin embargo, aún quedan desafíos por afrontar.
El reto de los tintos riojanos premium
Los tintos riojanos premium necesitan lograr un posicionamiento sólido en los segmentos de mayor prestigio y valoración. Existe una paradoja llamativa: a los grandes tintos de Rioja se les reprocha, en ocasiones, tener un precio demasiado bajo. Así, el posicionamiento basado en precios acordes a su valor real fue uno de los aspectos analizados por la enóloga María Antonia Fernández-Daza en la segunda de las catas temáticas de esta jornada.
Fernádez-Daza destacó la calidad y el prestigio alcanzado por Rioja a partir de la valoración de sus vinos tintos, pero insistió en no permanecer ajenos a las novedades. Afirmó que Rioja ha dejado atrás una imagen apoyada en el concepto de la relación calidad-precio y que es el momento de subir un escalón y revindicar la categoría premium.
A su juicio, el camino está iniciado: “Se percibe un magnífico salto en las elaboraciones y también en las etiquetas y en las propias marcas, en las que desaparecen las referencias a nombres aristocráticos y para hablar de origen. Es un factor tal vez secundario, pero muy significativo”.
Nuestra recomendación de tintos premium riojanos
El panorama actual de Rioja está poblado de tintos estelares. Aquí te recomendamos algunos.
Barón de Chirel Reserva 2020 es un gran vino de autor de la bodega centenaria riojana Marqués de Riscal. Diseñado a partir de una selección de uvas de viñas muy viejas, de entre 80 y 110 años de edad, de escasísimo rendimiento y gran concentración. Un auténtico tesoro. PVP Vinoselección: 105 €/bot
Gaudium 2021 es un vino ‘premium’ de una de las bodegas más reconocidas de Rioja: Marqués de Cáceres. Un tinto de producción limitada elaborado sólo en las mejores añadas, a partir de 6 pequeñas parcelas de viñas muy viejas y criado 18 meses en roble francés. Ganador de la Medalla de Oro en el Concurso The Rioja Masters 2023. PVP Vinoselección: 41 €/bot
LALOMBA FINCA LADERO 2018
Lalomba Finca Ladero 2018 es un delicado tinto de Bodegas Ramón Bilbao que combina la potencia del tempranillo y la elegancia de la garnacha, con una crianza precisa que aportó al conjunto gran complejidad, preservando la frescura. PVP Vinoselección: 86 €/bot