Rías Baixas versus Ribeiro: dos superpotencias de los blancos gallegos

Galicia brinda un impresionante espectáculo visual con sus bellos contrastes paisajísticos, además de ser un destino imprescindible para todo amante del vino, sobre todo de los vinos blancos, pues aquí se encuentran dos de las denominaciones más prestigiosas en cuanto a blancos se refiere: Rías Baixas y Ribeiro. ¿Cuáles son sus similitudes y diferencias? La D.O. Rías Baixas tiene una mayor extensión: es la D.O. más grande de Galicia con 4.049 hectáreas de viñedo, mientras que la D.O. Ribeiro tiene unas 2.500 hectáreas. Sin embargo, la D.O. Ribeiro le gana en antigüedad.
Clima y orografía
Empecemos por ubicarnos. La D.O. Rías Baixas se sitúa en la provincia de Pontevedra, aunque también incorpora algunos municipios de A Coruña; mientras que la D.O. Ribeiro se encuentra más al este y más al sur, en la Galicia meridional, concretamente al oeste de Ourense.
La D.O. Rías Baixas tiene un clima de tipo atlántico: suaves temperaturas, importante nivel de humedad y abundantes lluvias. La cercanía del mar aporta a sus vinos una salinidad única, principalmente a los viñedos de la subzona del Valle del Salnés, pegados al mar.
Ribeiro tiene un clima mediterráneo suavizado por la influencia atlántica. En realidad, el océano se encuentra a tan solo 45 km, pero la orografía montañosa que delimita la denominación por el oeste y norte ejerce de barrera protectora. Un clima ligeramente continental, con grandes diferencias térmicas entre el día y la noche, dando lugar a una uva con diferente textura y acidez.
En cuanto a la orografía, ambas son tierras de minifundio por excelencia. La fragmentación de la propiedad es la nota característica. En la D.O. Rías Baixas predominan los suelos arenosos y de origen granítico, tipo de terreno que favorece la obtención de vinos ligeros, ácidos y aromáticos. Los suelos de Ribeiro son similares. Aquí predomina el “sábrego”, un tipo de terreno de granito descompuesto y de textura franco-arenosa que también da vinos ligeros y aromáticos.
Un poco de historia
Ribeiro es la denominación de origen más antigua de Galicia: su aprobación oficial data de 1932. Pero su historia se remonta siglos atrás. El ribeiro presidió durante siglos las mesas de reyes y nobles europeos. Especialmente demandado por los británicos, en torno al ribeiro se desarrolló un comercio floreciente durante los siglos XVI y XVII. El esplendor del estos vinos decayó debido a las plagas americanas que devastaron la comarca durante el siglo XIX; la última de ellas, la filoxera en 1890. Para salvar el cultivo se injertaron las vides en pies americanos, lo que acarreó la introducción de variedades foráneas más resistentes, en perjuicio de las variedades locales. Actualmente, el Ribeiro ha recuperado el esplendor perdido volviendo de nuevo la mirada hacia sus uvas autóctonas.
La Denominación de Origen Rías Baixas se aprobó en 1988. Y es que hasta mediados de los ochenta la producción de albariño estaba casi copada por experimentos caseros. Sólo un puñado de visionarios creyeron en el potencial de la albariño y comenzaron a apostar por elaboraciones de calidad con esta uva.
Variedades de uva y vinos: La Val 2019 versus Formigo Blanco 2019
Los vinos blancos de Rías Baixas y Ribeiro son en su mayoría sin crianza, pero comparten una importante característica: su magnífica evolución en botella. En general, los blancos de Ribeiro son algo más secos y menos ácidos que los de Rías Baixas.
En la D.O. Rías Baixas la uva albariño es la reina. Hoy día los albariños tienen todos los mimbres para superar la etiqueta de “vinos jóvenes”, ya que está más que demostrada tanto la capacidad de envejecimiento de estos vinos como su versatilidad gracias a otras elaboraciones (crianzas sobre lías, trabajos con barrica, vendimias tardías….). Además de albariño, también se cultivan otras castas, como caíño blanco, caíño tinto, loureira, treixadura… uvas autóctonas que ejercen el papel de acompañante de la variedad reina.
Un buen ejemplo de blanco de las Rías Baixas es La Val Albariño 2019, 100% albariño. Un vino con un excelente carácter varietal creado por una de las bodegas impulsoras de la creación de la Denominación de Origen: La Val.
En la
D.O. Ribeiro la protagonista es otra uva autóctona: la treixadura. Aunque lo
más habitual es que la treixadura se acompañe de otras uvas autóctonas en
menores proporciones, como en el vino Formigo 2019, hecho mediante un ‘coupage’ de treixadura, albariño, godello, loureiro Blanco, palomino fino y
torrontés.
Terminamos mencionando que, además de vinos blancos, en ambas denominaciones se
elaboran vinos tintos y espumosos, aunque en proporciones minoritarias.