La región del Dão portugués es una de las más antiguas del país (existen documentos del siglo XII que avalan la importancia económica de la industria productora de vino de esta región en la Edad Media y reconquista cristiana). En 1908, esta región vinícola obtuvo la calificación de Denominación de Origen Controlada. Hoy en día, superado en 1986 (con el ingreso de Portugal en la UE) el monopolio legal de las cooperativas, los vinos del Dão dieron un importante salto cualitativo, fruto tanto del trabajo concienzudo en la viña como de la modernización de las bodegas; el resultado se reflejó enseguida en unos vinos mucho más finos y elegantes, cuyo desarrollo no se ha detenido aún. Se distinguen siete subregiones: Alva; Besteiros; Castendo; Serra da Estrela; Silgueiros; Terras de Azurara; Terras de Senhorim.