Entre los dos municipios más famosos de Ribera del Duero: Valbuena de Duero y Pesquera de Duero (Valladolid), en la considerada “milla de oro” del viñedo ribereño, se alza la finca Monte Alto a 850-900 m de altitud como una isla dentro de la región. Una finca que acoge la bodega familiar Montebaco, con 45 hectáreas de viñedo rodeando las instalaciones, al estilo ‘château’.
La historia de Bodegas Montebaco comienza a escribirse en 1982 industrial vallisoletano Manuel Esteban y su esposa Mª Ángeles adquirieron una de las fincas con más historia de Valladolid: Monte Alto, con el objetivo de revivir y ampliar el carácter vitícola de la finca, dedicada en las últimas décadas a la agricultura extensiva y la ganadera. La familia Esteban rehabilitó el edificio que en otros tiempos albergó la vaquería para convertirlo en bodega de una sola planta, y en 1987 plantó una veintena de hectáreas de la variedad tinto fino (tempranillo). En 1994 elaboraron el primer vino procedente de la finca.
El éxito de la bodega se basa en un excelente viñedo propio cultivado a una altitud casi límite, donde las plantas se benefician de unas características geoclimáticas peculiares. Otros factores de calidad son el respeto al medio ambiente y un minucioso trabajo en campo para controlar el vigor de las cepas, así consiguen rendimientos bajos de uvas con alta concentración. Por otro lado, la bodega renueva cada año un 33% de sus barricas. En 2005 la bodega amplió su campo de actuación a la D.O. Rueda, donde adquirió un pequeño viñedo de verdejo.
Tras el fallecimiento del enólogo César Múñoz en octubre de 2022, Manuel Esteban Martín, hijo de los fundadores, es el encargado del diseño de los vinos.