Te presentamos seis quesos de cabra y oveja que representan las zonas montañosas de las sierras de Castellón y que tienen distintas formas, obtenidas de una amplia cultura material ancestral en la quesería artesanal.
Por orden de degustación, del más suave al más fuerte, la Selección de Quesos Artesanos de Castellón está formada por:
Formaje, formatge, fromage, formaggio… Uno de los orígenes etimológicos del queso en otras lenguas europeas proviene del latín formaticum que, a su vez, proviene del griego phormos: dar forma a algo, en este caso al queso. Porque el queso, los quesos, son leches cuajadas y escurridas a las que se les da una forma característica que, en muchos casos, los definen.
Esta selección de quesos de cabra y de oveja elaborados artesanalmente en las zonas montañosas de la provincia de Castellón, desde la Sierra de Espadán hasta el Alto Maestrazgo, es un buen ejemplo de esta cultura material y ancestral que aún pervive. Todo un recorrido por la cultura material de un país que ha dado lugar a quesos con formas muy bonitas, estéticas y personales.
Sin duda, el mejor queso que elabora la quesería artesanal Los Corrales, con más de treinta y cinco años de experiencia, a partir de una cuajada láctica y cremosa de leche cruda de oveja y cuajo animal de cordero, y con una corteza de aroma potente con tres meses de maduración y que le aporta su singularidad. Premiado en el año 2025 como el mejor queso de la Comunidad Valenciana.
El nombre de la quesería Tot de Poble (todo de pueblo en valenciano), en las afueras de Les Coves de Vinromà, en la entrada del Bajo Maestrazgo castellonense, ya es en sí una declaración de intenciones. Una apuesta rural de quesos de oveja del propio rebaño en las puertas de la Plana Alta de Castellón.
Serbogar es el nombre de un picacho a espaldas de la villa de Sot de Ferrer, en la entrada del Alto Palancia, y tocando al Parque Natural de la Sierra de Espadán. A partir de la leche de cabras murciana-granadinas en estabulación libre por la sierra de Serbogar, un queso sencillo, sabroso y sin subterfugios. Una simpleza y limpidez bien entendidas
El queso de servilleta o (en valenciano) de tovalló, es uno de los estandartes de la amplia “cultura material” de la Comunidad Valenciana donde encontramos quesos con diversas formas y moldeados con diversos materiales. Como este paño de algodón que sirve para agrupar, moldear, escurrir y compactar la cuajada de cabra dándole su forma definitoria.Moldeado a mano con un paño y recubierto de romero picado, este queso funde los aromas del romero con la cremosidad del queso tierno de cabra
La cooperativa quesera de Catí, en la entrada del Maestrazgo castellonense, elabora una amplia gama de productos. Una de sus últimas especialidades ha sido el queso semicurado de cabra con trocitos y aceite de trufa negra del Maestrazgo. Un queso tierno y mantecoso en boca, suavemente láctico con notas dulzonas donde predomina el aroma de la trufa negra. Un queso para consumir rápidamente para evitar la pérdida del aroma a trufa tan esencial.
Tronchón (pueblecito del Alto Maestrazgo de Teruel) da nombre a un queso con una forma tan peculiar como característica en forma de volcán y con la corteza grabada, que se elabora en todo el Maestrazgo y que lo identifica allá donde vaya. La quesería de Benassal lo lleva elaborando desde sus inicios, en ya su cuarta generación de queseros, en su tamaño más pequeño y coquetón.