La regulación oficial de la Indicación Geográfica Vinos de la Tierra de Extremadura es una consecuencia natural de la creación en 1997 de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana, una mención que, por cuestiones obvias de territorio, dejaba fuera a gran parte del sector vinícola extremeño. Mediante una Orden fechada en diciembre de 1999, la Consejería de Agricultura de la Junta de Extremadura aprobó la creación de la nueva mención Vinos de la Tierra de Extremadura, que incluye a todos los municipios de Cáceres y Badajoz, provincia que aglutina el 90% del viñedo.
El organismo encargado de controlar que estos Vinos de la Tierra cumplan las características exigidas es el Servicio de Defensa contra Fraudes de la Dirección General de Comercio de la Junta de Extremadura. Sus inspectores vigilan la trazabilidad del producto y garantizan que las empresas del sector cumplen los requisitos establecidos en la legislación vigente y la veracidad de la información que figura en su etiquetado.